

El Miércoles pasado fue mi pagada de piso. Para los aún privilegiados “alumnos” les cuento que la pagada de piso es una costumbre muy generalizada en las empresas chilenas, donde el trabajador nuevo que ingresa a la compañía tiene que invitar a todo su equipo de trabajo a comer. Mi equipo de trabajo consta de 14 personas, y tuve que invitarlos a comer a un restaurante. El lugar escogido fue el Eladio de Providencia, especialidad carnes.
Todo andaba bien, la gente pidió aperitivos, cosas para picar, bebidas, vino, carne y acompañamiento, luego vino el postre y los cafés. Decidí tratar de pasarlo bien durante el evento y no estar con una calculadora mental sumando cada cosa que pedían. Tenía una estimación de $10.000 por persona, y hasta ese momento todos se habían “portado bien”. No fueron los 14, faltaron 3 y en total fuimos 11.
Llego el momento, el terrible momento de pedir la cuenta, levanté la mano (media temblorosa.. pero tratando de pasar piola) llamé al mozo y pedí la cuenta.
Minutos más tarde me llega una cuenta por $333.979, casi me muero, no perdón creo que morí por unos segundos. Mis ojos no daban crédito de lo que veía, “Esto no puede ser”, decía yo en mi mente, “esta mal sumado”. Yo trataba de concentrarme y mis compañeros me decían: “oye, pero no cierres la cuenta todavía, pidamos bajativos”. De los mas hondo de mi ser dije “NOOOO... BAJATIVOS NOOOO” , “NOOOO... WISKY NOOOO”, y seguía tratando de sumar y de sumar, llamé al mozo para consultarle por unos cobros que me parecían extraños: “¿Qué es eso de derecho a tenedor? o ¿Cómo el consumo mínimo lo cobran aparte? ¿Cómo no me dijeron cuando llamé para hacer la reserva?". Mis compañeros seguían insistiendo en bajativos, “NOOOO... VODKA NOOOO” decía yo, después que se me desconfiguró la cara decidí respirar y pagar, ya estaba ahí, que mas iba a hacer. Pensé en ofrecerme a lavar platos. Llamé al mozo nuevamente y entregue mi Visa, nica me alcanzaba para usar redcompra, el mozo aceptó mi Visa y me pidió mi carnet, yo lentamente empecé a sacar el carnet tratando de posponer el pago lo más posible y cuando tenía el carnet en la mano el mozo me devuelve la Visa y me entrega la boleta real!!!
“¡QUEEEE!”, dije yo, “o sea, ¿era un broma? No puede ser” miró a mis compañeros de trabajo y todos estaban muertos de la risa, se reían a carcajadas, miró alrededor de la mesa y estaban TODOS los mozos del restaurante mirándome y riéndose. Fue tal el relajo al ver que la cuenta era menos de lo que yo presupuestaba, casi tercio de la cuenta original que no pude más que empezar a reírme también.
Esa noche dormí profundo y relajadamente, fue tanto el stress vivido que llegué agotada a mi casa. Después de la comida en mi oficina me decían: "!Bienvenida a la familia!" y fue el tema de conversación y diversión del resto de la semana. jajajajaj
Foto 1: Yo, mirando sin creer la boleta
Foto 2: Boleta falsa hecha en mi oficina